Esta es un respuesta a diversos artículos sobre Perú y Chile Tenemos un trauma histórico no cabe duda de ello, pero, ¿Qué significa esto? Pues bien, recuerdan la famosísima guerra del Pacífico, aquella en la que fuimos humillados por los chilenos que casi llegan al Ecuador cruzando nuestro territorio, donde nos enseñaron en nuestro glorioso (o penoso) colegio que los chilenos violaron y mataron a nuestras mujeres y niños, aquellas escenas que fueron pinceladas por libros y libros de historia, obras de arte como ¨el repase¨, y etc, etc y un etc más por si las dudas. Si señores a eso se les llama un trauma histórico. Vivimos acomplejados por una derrota que nos marcará (si es que no hacemos algo como reenviar a todos esta copia ¨laaaaa mierrrrrrr…¨, o simplemente analizar un poco mejor las cosas) toda la vida republicana, dictatorial o aquella que alguien venga a imponer (alguien que se haga llamar presidente, mandatario o jefe supremo). Fiel ejemplo de esto son los 188 años que venimos...
Es una tarde más, una gris tarde salpicada de garúa en todas partes. Busco el lugar, un lugar, un espacio donde el arte se detiene en el tiempo, en un periodo estático. Doy vueltas en el auto y encuentro una pequeña casa blanca con un cartel y una puerta de vidrio.¨La Galería¨, es aquí, estaciono; un amigable conserje me abre la puerta de vidrio, una vez más el arte acaricia mis ojos y me inspira a escribir una nueva crónica. A Eugenio no lo conocía hasta ese momento, pero gracias a la obra aprendí de él un nuevo concepto de la reflexión sobre nuestra existencia, sobre lo minimalista, sobre la simpleza de las cosas y la belleza de lo simple. Entre y un pequeño pasadizo me conduce a dos salas, la principal a mi mano derecha, donde 9 de sus obras me venden un boleto de ida al fascinante mundo del arte. En esta sala hay cinco repisas, unas en madera, piedra pulida y botellas de plástico recicladas, con formas geométricamente perfectas, esferas, cilindros, que invitan a fotografiarlas, a a...
No como cualquier día, hoy desperté con una sensación de incertidumbre. Mis ojos se abrieron como cada mañana, pero mi mente, despierta toda la madrugada, pensaba que sería de mi. Tenía una sensación amarga en los labios y sin explicación sentí ganas de llorar, la verdad no entendía que sucedía en mi interior. El Dc. Wayne Dyer en ¨ Tus zonas erróneas ¨, dice que los sentimientos de malestar, rencor, cólera y tristeza son evitables, pero hoy ante esta situación, discrepo su punto de vista. Busqué unos zapatos y me adentré en la ducha, pensando despejar el malestar, pero aun media hora después de dejar correr el agua sobre mi, las dudas siguieron hincándome. Yo lo tengo todo, casa, familia, un amor incondicional, pero como persona sentía que me faltaba algo. Me vestí presurosamente para seguir con el diario trajín de estudiar. Ni la bulla de las bocinas de los autos despejaban mi cabeza, no peleé con el cobrador que por costumbre me mandaba de una forma prepotente e ir...
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